19 enero, 2019

Terapia Ocupacional – Integración Sensorial

La terapia ocupacional es una profesión sanitaria regulada en la L.O.P.S. (Ley de ordenación de las profesiones sanitarias), que a través de la valoración de las capacidades y problemas físicos, psíquicos, sensoriales y sociales del usuario, pretende, con un adecuado tratamiento, capacitarle para alcanzar el mayor grado de independencia posible en su vida diaria, contribuyendo a la mejor evolución en el diagnóstico y/o facilitando la adaptación a su discapacidad.

Dentro de la terapia ocupacional, existe la especialización y certificación en integración sensorial, como respuesta científica para abordar los desórdenes sensoriales y así corregir adecuadamente los registros inadecuados de información en los órganos sensoriales. El tratamiento tiene como objetivo que el usuario esté bien regulado para que consiga un estado de alerta óptimo, mejorando así de manera clara la hiperactividad y/ó déficit de atención

– Evaluación inicial de desórdenes sensoriales:

Realizamos pruebas y test diagnósticos y observaciones clínicas para obtener el perfil sensorial de cada usuario, con el fin de personalizar las estrategias de intervención más adecuadas a cada perfil

– Sesiones de sala de integración sensorial:

No tenemos días mínimos ó máximos semanales, dependiendo de cada perfil, el usuario asistirá a la sala los días semanales necesarios en sesiones de 1 hora y bajo recomendación terapéutica con la asistencia de la familia dentro de la sala para obtener una formación y empoderamiento contínuo, con devolución de pautas para conseguir que el usuario obtenga una regulación adecuada y por tanto un nivel de alerta óptimo. En las sesiones de coordinación, el equipo propone mantener las horas de sala, aumentarlas ó bien disminuirlas según la evolución del tratamiento y en beneficio del usuario

– Adaptación sensorial del entorno natural del usuario:

El trabajo en sala se desarrolla bajo un entorno y unos estímulos controlados, es un trabajo necesario pero insuficiente, pues es fuera de la sala dónde nos encontrarnos con entornos que pueden suponer una dificultad significativa para el usuario.

Son los mismos terapeutas que atienden en sala quienes llevan a cabo la adaptación sensorial de los entornos dónde se desenvuelve el niño/a, ya sea el domicilio, el colegio, el comedor escolar, etc … mediante modificaciones ambientales para que el usuario mejore de manera significativa su funcionalidad y su participación activa.

– Implementación de una agenda reguladora

A nuestro entender, el trabajo en sala es necesario, pero se muestra insuficiente para atender de manera adecuada las necesidades del usuario. Las necesidades sensoriales son permanentes y por tanto, si sólo trabajamos en sala, no atendemos de manera completa las necesidades del usuario.

En función del perfil sensorial de cada usuario, desarrollamos una agenda reguladora personalizada, es decir, un programa individualizado de actividades de carga sensorial adecuada que el usuario llevará a cabo en su entorno natural mediante los apoyos necesarios, incluyendo los descansos sensoriales y todo ello acompañado inicialmente por los mismos terapeutas que trabajan con el niño/a en la sala, quienes formarán y empoderarán a la familia ó monitores para pautar el cuando, cómo y durante cuanto tiempo debe realizarse esa actividad y los ejercicios y pausas concretas que deben realizarse.